INSTITUTO Y COLEGIO PARROQUIAL
“SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS”

Lema 2020: “Educar, sembrando al modo de Jesús”

Historia del establecimiento educativo

Nuestro Colegio es una institución de la Iglesia Católica, perteneciente al Obispado de San Isidro. Como tal co participa y colabora activamente con las demás organizaciones que forman parte del Obispado (colegios, parroquias, obras de Cáritas, apoyos escolares, etc). Por tratarse de un servicio educativo cristiano, tenemos como prioridad crear un ambiente animado por el espíritu evangélico de caridad y libertad. Este espíritu, fue creciendo desde sus inicios y hoy se manifiesta en un estilo de pensamiento y de vida que busca impregnarse en todas nuestras acciones pedagógicas, pastorales y comunitarias.

Nuestra historia comienza en el año 1933, cuando el Padre Larumbe asume como párroco de la Iglesia local. El 9 de julio del mismo año, celebra la primera Misa en el Templo Parroquial.

En 1935, como respuesta a la necesidad de ayudar a las madres con hijos pequeños, funda el Jardín de Infantes para atender al primer alumnado. Al no contar con espacios físicos donde seguir funcionando, y sin posibilidades para edificar, con gran tristeza debe cerrar las puertas del flamante emprendimiento.

El 8 de diciembre de 1954, nuevamente Monseñor Larumbe, coloca la imagen de la Virgen en los jardines de la Parroquia y desde ese momento, María abre sus brazos maternales a todos los que pasan por allí.

Foto del año 1991
Foto del año 1991

El Colegio Parroquial Santa Teresa del Niño Jesús, se fundó el 1 de Junio de 1956. Su fundador, Monseñor Álvaro Larumbe, comenzó esta obra educativa acompañado por una comisión especial de laicos que representaba a la junta parroquial.

Su primer emprendimiento fue crear una sección de Jardín de Infantes mixto. La misma funcionaba donde actualmente se ubica la secretaria parroquial -hoy calle Monseñor Larumbe entre Necochea y Berutti (Martínez). Así comienza una etapa de progreso.

 

En 1957, se inicia el primer grado de la escuela Primaria y se incorpora una sección de Jardín de Infantes, en el turno tarde. A partir de esta situación, el primario irá creciendo en cursos y en alumnado, hasta completar los siete grados en el turno mañana y turno tarde.

En 1961, se realiza la compra de terrenos aledaños a la parroquia para el edificio propio del colegio, ya que hasta ese momento se utilizaban los espacios parroquiales; y en mayo de 1964, se inaugura la escuela secundaria con un plan de estudios de  orientación comercial. 3er. año.

La etapa de progreso, iniciada en 1966, se prolonga hasta 1974. En esta época se forma una comisión para administrar el colegio. Posteriormente, la sección secundaria sufre un momento de grave retroceso a nivel económico. Superado el tiempo de crisis, los cursos pasan a tener casi cincuenta alumnos que, si bien no es adecuado pedagógicamente, esta situación contribuye a sostener económicamente la institución.

En 1974, la sección primaria unifica sus turnos durante la mañana, creándose dos secciones de cada curso. En 1975, se inicia una nueva etapa de florecimiento con la creación del Instituto Inglés, en el turno tarde.  En 1988, se hace cargo de la parroquia el Padre Guillermo Piñero Jolly, asumiendo a su vez la Dirección General del establecimiento.

Foto del año 1998
Foto del año 1998

En 1988, se unifica la administración del establecimiento, dado que hasta esa fecha cada sección se manejaba en forma independiente. En 1989, se inicia la remodelación del  colegio y se construye el segundo piso; la misma finaliza en junio de 1991. En dicho período se organiza la sección de maestranza y mantenimiento.

En 1990, la Institución hace una fuerte opción por el área de Informática. Esto implicará la construcción de un gabinete con máquinas de última generación. Con el tiempo, sosteniendo esta opción de enseñanza a través de las nuevas tecnologías, se equipan dos gabinetes más. A partir de ese momento, esta sección se actualizará año tras año.  En 1993, se reinaugura el Jardín de Infantes en dos propiedades adquiridas para tal fin, en una manzana próxima a la sede principal del colegio. 

En 1994, a partir de la Ley de Transferencia de las unidades educativas pertenecientes al Ministerio de Educación de la Nación, el Nivel Medio pasa a depender de la jurisdicción educativa de la Pcia. de Buenos Aires. Es allí que se modifican las modalidades: continúa la orientación comercial y se incorpora el bachillerato. Años más tarde, se creará el Nivel Polimodal, con sus dos orientaciones: “Humanidades y Ciencias Sociales”, y “Economía y Gestión de las Organizaciones”.    

En 1998, se comienza a construir la planta alta del Nivel Inicial, creándose la sala de 2 años. Ese mismo año, en la sección de Inglés, se reemplaza el First Certificate de la Universidad de Cambridge por los exámenes O-levels de la misma Universidad, completando la educación secundaria. También, durante este año, la coordinación de la Catequesis se unifica, creándose un único departamento de pastoral y catequesis escolar. Este hecho posibilitó definir, con mayor claridad, la opción pastoral del establecimiento.

Durante toda la década del noventa, el colegio siguió creciendo ininterrumpidamente. Actualmente nuestra Institución está conformada por el Nivel Inicial, Nivel E.P., Nivel E.S. y Sección de Inglés.

Así como en nuestros orígenes, la escuela fue una alternativa a las necesidades educativas de la comunidad, hoy como ayer, volvemos a reafirmar los rasgos distintivos de nuestro Ideario:

  • La preocupación permanente por brindar un acompañamiento personal a los estudiantes, que se plasma en un clima de contención y en un trabajo personalizado y singular con cada niña, niño y con cada joven que transita por nuestra escuela.
  • La búsqueda del desarrollo progresivo de las virtudes para el servicio.
  • La sencillez y el respeto en el trabajo cotidiano, como camino para vivir el evangelio de Jesucristo, siguiendo el ejemplo de Santa Teresa del Niño Jesús.

Hoy, con 63 años de una joven vida institucional, Santa Teresita nos sigue animando a trabajar en favor de toda su comunidad. Por eso sostenemos un espíritu de permanente apertura, que nos permita crecer haciendo una eficaz interpretación del signo de los tiempos.